jueves, 20 de junio de 2013

LA ENVIADA DE LA LUNA BY AGAR



La enviada de la Luna

        Tenía cuatro años cuando a mi madre le diagnosticaron una rara enfermedad, ya hacía días que no se encontraba bien. Una garrapata le había producido una infección en la sangre. Los ojos hundidos en una cara hinchada como la luna, nos miraban con pena  y resignación, pero claro a esa edad puedes presentir, intuir, imaginar pero como no te creen lo suficientemente maduro nunca te dicen la verdad, así que pasábamos los días creyendo que mi madre estaba con la gripe... Tengo un hermano que para aquel entonces tenia seis años;  Gustavo se llama al igual que mi padre, que para aquel entonces se hallaba muy inmerso en los ochenta para caer en cuenta lo que estaba sucediendo.
    Una mañana tocaron a la puerta era la maestra. Recuerdo como me encogí de hombros y le pregunté si venía a regañarnos porque hacía días que no asistíamos al colegio, ella sonrió  y dijo que no, solo  venia hablar con mi madre.
Una vez en  la habilitación nos pidió que esperáramos fuera, cosa que acatamos, hasta que se cerró la puerta y nos pegamos como lapas a ella con la intención de oír algo. Nuria, la maestra venia con la intención de llevarnos a un internado hasta que se arreglasen las cosas, le preguntaba una y otra vez que como lo iba a hacer, mis abuelos habían muerto hacía poco tiempo, prácticamente se hallaba sola, las amistades que rodeaban a mis padres no eran las mas idóneas para cuidar de dos críos …
Mi hermano cogió mi mano y me arrastró a la cocina, mas precisamente al armario donde guardaban las conservas, me pidió que me metiera, se apresuró a cerrar la puerta y de un salto entró al armario conmigo. No os puedo precisar el tiempo que estuvimos ahí encerrados, pero sí recuerdo con claridad el latido del corazón de mi hermano. El miedo se había apoderado de él,  y mis manos no dejaban de apretarle fuerte .
.Permanecimos en silencio hasta que de repente se abrió la puerta, era mi madre que había tenido que hacer un inmenso esfuerzo para llegar hasta ahí, nos miraba con una sonrisa tierna que aún hoy llevo grabada , unos ojos moribundos intentaban mantenerse abiertos mientras nos explicaba que jamas dejaría que nos separasen de ella, que no sabía realmente como  lo iba hacer, por que al día siguiente vendrían a buscarla para ingresarla, pero que si algo tenia claro es que confiaba en ella misma y sobre todo en la magia de la luna, como siempre nos decía. Me gustó su sinceridad, esa noche me sentí grande.
Permanecí junto a mi hermano en el balcón de casa, la luna estaba llena y ambos devorados por el silencio de la noche nos quedamos estupefactos, mirándola.
Sabía que al igual que yo, le estaba pidiendo a la luna un milagro, sabía que estaba hablándole de mi madre...
Una vez en la cama, me preguntó si había hablado con la luna, lo que afirmé con la cabeza, -también le pediste por mama? volvió a dirigirse a mi ... afirmé de nuevo …-y crees que nos hará caso ? . -claro! contesté, me dí la vuelta y esa noche me dormí llorando bajito para que no me oyeran ,
        Siempre he creído que esas lagrimas regaron el deseo que le habíamos pedido a la luna, y le hicieron crecer hasta alcanzarla...
La puerta de la habitación se abrió y una señora algo estrafalaria y locuaz  nos lanzó  algo como -niños aquí está vuestra estrella, vamos ayudar a mamá a cambiarse para ir al hospital!!!
 Miré a mi hermano y dije: _ la luna nos envió una estrella has visto?.
A mi madre se la llevaron al hospital, mientras Estrella así se llamaba, nos adoptó por unas semanas, ella era especial, vivía en un hotel, por los días era un hombre y por las tardes noche  mutaba en una mujer preciosa que se deshacía  en cariño con nosotros.
Mi madre gracias a la luna, se curó y pronto volvimos a estar con ella. Estrella desapareció de nuestras vidas el mismo día que volvimos a casa .
Nunca hemos sabido muy bien quien era Estrella en realidad,  ni como llegó a casa ese día, supongo que hemos preferido creer que ha sido una enviada de la luna y recordarla como tal.






























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